El góspel tradicional tuvo sus raíces en las iglesias afroamericanas de la época de la esclavitud en los Estados Unidos. Durante este tiempo, los esclavos africanos importaron sus tradiciones musicales y religiosas a América, y comenzaron a incorporar sus melodías y estilos a la música cristiana. Con el tiempo, esta fusión de culturas dio lugar a un nuevo estilo musical que se convirtió en conocido como góspel.
El góspel tradicional alcanzó su popularidad máxima en la década de 1930 y 1940, y fue un importante medio de expresión y resistencia para la comunidad afroamericana durante la época de la lucha por los derechos civiles. Durante este tiempo, muchos cantantes y músicos de góspel, como Mahalia Jackson, Thomas A. Dorsey y Sister Rosetta Tharpe, se convirtieron en figuras importantes en la música popular y en la comunidad afroamericana en general.
A lo largo de los años, el góspel tradicional ha sido influenciado por otros géneros musicales, como el blues, el jazz y el soul, pero siempre ha mantenido sus raíces espirituales y su mensaje de esperanza y fe en Dios. En la década de 1960 y 1970, surgieron nuevos estilos de góspel, como el góspel contemporáneo y el góspel de la música urbana, que han tenido un impacto significativo en la evolución del género.

